Y a que no es para menos, le debo mi vida, le debo obediencia, pero el siempre me ha dicho que el no necesita amor.
Desearía que le perteneciera completa, pero no me puedo engañar, las gotas que caen no me permite pensar. Siempre me recuerda el día que me encontró, el día que me revivió, el día que me devolvió la oportunidad de corregir los problemas que la primera no puede realizar....
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